Maestro Joong Hyun Park

Nació en Corea del Sur, en la ciudad de Pusan, el 4 de agosto de 1954. Llegó a la Argentina junto con sus padres y sus hermanos el 21 de junio de 1967.

Comenzó a practicar Sipal Ki en el año 1970, luego de haber conocido al Gran Maestro Soo Nam Yoo en una reunión familiar.
Un promedio de práctica de 4 a 8 horas diarias durante 6 ó los 7 días de la semana lo llevaron a graduarse de cinturón negro en el mismo año.

Impartió clases en las fuerzas armadas, gimnasios privados y clubes desde el año 1972, habiendo formado y graduado hasta la fecha a varios cientos de cinturones negros.

Fue protagonista en la creación y desarrollo de la Asociación Argentina de Sipal Ki (ASASI), primera entidad en nuestro Arte pensada para unir a todo el Sipal Ki bajo el paraguas de una misma figura jurídica; también fue presidente de la Escuela Argentina de Sipal Ki, organización formada a principios de la década de 1980.

El Maestro Park 8º Dan, es fundador y Director de la Federación Sudamericana de Sipalki,
entidad con filiales en América y Europa, difundiendo el estilo a través de sus principales Maestros y Profesores directos, a quienes dicta periódicamente clases y clínicas de perfeccionamiento con el fin de transmitirles su alto nivel técnico y supervisar personalmente los métodos de enseñanza en cada salón de practica.
Entrevista concedida por el Maestro Joong Hyun Park al Maestro Adolfo Chauvet
(Diciembre de 1994)

¿En qué forma piensa usted que el Arte Marcial puede ayudar a una comunidad, Maestro? ¿Qué le aporta?

El Arte Marcial también lo podríamos llamar una defensa personal, que es un arma de doble filo. Si un practicante, aprendiendo bien, bajo una filosofía, con un Maestro que sepa transmitir lo que es el verdadero espíritu del Arte Marcial, entonces es positivo, porque los chicos aprenden a serenarse, a querer al prójimo. Si la persona es mal enseñada o mal aprendido, entonces es una catástrofe, pues con lo que aprende puede salir a pelear, puede hacer cualquier estrago en la calle. Eso depende de la persona.

¿Qué papel juega el Profesor en ese aspecto?

Es fundamental, pero en sí depende del propio practicante. De acuerdo a mi experiencia, los jóvenes que van al Gimnasio sólo a pelear no duran mucho, porque el camino del aprendizaje del Arte Marcial es muy largo, se necesita mucha perseverancia; los que sólo entran a pelear no tienen esa perseverancia; creen que sólo unas pocas clases y ya pueden aprender a pelear bien, ganarle a cualquier otra persona; y no es así.
A través del tiempo, cuando aprenden, ahí empiezan a comprender cual es el camino del Arte Marcial; entonces empiezan a pacificarse. Pero todo depende de la persona.

Usted, como padre, ¿le enseña a sus hijos, le interesa que aprendan el Arte Marcial y de qué forma?

Si lo que se busca es aprender a pelear correctamente, sí; ya a cierta edad no puede aprender bien, pero el Arte Marcial es para la autosuperación. Entonces, podría servir a cualquier edad si lo que se busca no es la competencia con otro sino la propia superación. Lo mismo se aplica para el caso de las mujeres que practican, porque en realidad el Arte Marcial no es para el hombre o para la mujer.
Le voy a dar un ejemplo: el estilo que practicó Bruce Lee, el Wing-Chun, fue creado por una mujer. Wing Chun es el nombre de la creadora del estilo. Creo que con eso está todo dicho.

Después de todo este tiempo en Argentina, ¿qué conclusiones saca? ¿Qué se podría decir que le dejó el Sipal-Ki?

La verdad, lo que a mí me dejó es muchos amigos. Yo, de joven, buscaba fama, quería ser el mejor, quería ser reconocido. Pero pasan los años, y para uno todo eso es un sueño nada más, porque al fin y al cabo somos seres humanos, todos iguales.
Entonces, lo único bueno a través del Arte Marcial es cosechar muchos amigos; adonde vaya tener siempre una puerta abierta.

¿Quisiera por último agregar algo, Maestro?

Simplemente, quiero decir a todos los practicantes o a aquellos que deseen comenzar la práctica de un Arte Marcial, que no existe un Arte mejor que otro, sino que todo depende de uno.
Si decide practicar, si le gusta, debe entregar el alma, entonces sí van a saborear verdaderamente lo que es un Arte Marcial.

Entrevista al Maestro Joong Hyun Park, realizada por la revista Judo-Karate Nº 1890 – (Marzo de 1991)

Un accidente automovilístico ocurrido el 1º de enero de 1985 lo mantuvo alejado durante 3 años de la actividad. La operación de un tendón de una de sus rodillas demandó lenta recuperación.
Fue un tiempo para la meditación.

Antes pensaba en el Arte Marcial para la defensa personal, como un pugilato. Luego aprendí y reflexioné. Tal cual dice el Maestro Yoo: ‘la técnica es eterna y el estado físico sólo momentáneo, entonces hay que pulirla’. La inactividad forzada sirvió para comprender totalmente estas palabras.

¿De qué forma?

Reflexioné sobre el valor único de las técnicas.
Después varió mi pensamiento y creí en los beneficios de la práctica sobre aquellas. Sin embargo, enseñando más tarde a mis alumnos y practicando con ellos caí en la cuenta de que se lograban mejores resultados y sin mayores esfuerzos utilizando las técnicas. Es lo que trato de inculcar ahora.

¿Puede explicarme mejor?

El estado físico de un hombre cuando sobrepasa los 35 ó 40 años decae sin lugar a dudas, por mejor que se encuentre. Entonces, un Profesor dedicado nada más que a mejorar el estado físico de los alumnos, llegado un momento decae y desaparece.
En cambio, si los esfuerzos apuntan a la técnica, lograrán mejores artistas marciales a pesar de los años. Lo aprendí un poquito tarde, pero a tiempo.